miércoles, 16 de febrero de 2011

Tú Vocacion

Al ir finalizando la escuela secundaria, se ponen en juego muchos aspectos personales que antes parecían no haber surgido. Entre ellos, suele asomar un tema de particular importancia: la vocación. ¿Qué es la vocación? ¿Se nace con la vocación o se hace? ¿Puedo tener más de una vocación? ¿Y si no la encuentro?


¿Qué es la vocación?


Es un "llamado interior" íntimamente relacionado con el verdadero ser, con lo más profundo de la persona. Es la que determina nuestro objetivo en la vida. Se va generando en ese punto intermedio que está entre las capacidades e intereses personales y las necesidades que propone, o impone, el mundo. Puede estar expresada a través de un estudio, un trabajo, un hobby, o cualquier otro comportamiento.

La diferencia con otro tipo de actividad es que en ella radica una curiosidad permanente y un placer por su ejercicio, más allá de los logros externos, de la definición de éxito que tengan los demás. La persona que sigue su vocación se siente plena y satisfecha, ya que la vocación comprende todas las dimensiones de la vida humana.
¿Se nace o se hace?

El Ser Humano no nace con una vocación definida. Sí puede suceder que, desde muy pequeño, cuentes con determinadas aptitudes e intereses, especialmente incentivado por el entorno inmediato, tu familia. Esto puede colaborar a una cierta inclinación vocacional. La vocación se va armando a lo largo del camino de la vida. Es un proceso abierto, que permanentemente se sigue construyendo, rearmando; en parte permanece igual, en parte se modifica.
¿Cómo surge?

Puede ser determinada por la conjunción de múltiples factores: tu historia familiar, tu medio socio-cultural, tu historia educativa, las experiencias que hayas vivenciado, tus intereses, las aptitudes que hayas ido desarrollando. Y allí, de todos estos aspectos en su interrelación con el medio, asoma tu vocación.

Más allá de lo expuesto, es fundamental no aguardar la vocación de forma pasiva, sino todo lo contrario. Es necesario ir a su búsqueda: probando, averiguando, indagando, movilizándose tanto externa como internamente.
¿Puedo tener más de una vocación?

Hay individuos que poseen múltiples capacidades, gustos, etc. Sin embargo, la vocación suele ser una sola: el llamado más fuerte. Si tenés muchos dones, habilidades e intereses, también podés sufrir por tener que renunciar a necesidades y deseos muy pasionales. Para no vivirlo traumáticamente, deberás comprender que sólo focalizándote en algo podés alcanzar los mejores resultados; por lo tanto, al dejar de lado algunas inquietudes, te permitís desarrollarte plenamente en la que eligiste como “vocación” y dar todo de vos en ese camino que elijas. Si este es tu caso, te recomendamos reflexionar con las preguntas del ejercicio de misión personal.
¿Qué sucede si no descubro la vocación antes de finalizar el colegio?

Este es un dilema ante el que se encuentran muchos adolescentes, cuando se acerca la finalización escolar y aún no saben qué harán el próximo año. La pregunta típica de cualquier persona que interactúa con alguien que está cursando su último año del secundario suele ser: “¿Qué vas a seguir?” y esto no hace más que reforzar la importancia que se le otorga a este asunto, y a veces sumar más presión. Pero otras veces es útil para "despertarnos" y empezar a pensar seriamente en nuestro futuro.

La presión social, en ocasiones la insistencia familiar, el observar a otros compañeros con una decisión ya tomada, sumado a los acontecimientos propios del último año del secundario, pueden colaborar a que los momentos de reflexión se vean influenciados por la tensión, la ansiedad y la angustia.

Descubrir la propia vocación es, también, alcanzar la madurez personal y, en reiteradas ocasiones, esto no sucede a los 17 o 18 años de manera natural. Por ello resulta de gran ayuda el trabajar en tu orientación vocacional con un experto que te ayude de manera personalizada a identificar por dónde pasan tus habilidades, intereses, prioridades, objetivos, expectativas y sueños, y qué ocupaciones y carreras concuerdan con todo esto.


martes, 15 de febrero de 2011

TEST VOCACIONAL



TEST VOCACIONAL
Este test lo hice para Orientarlos a la hora de elegir que
carrera seguir , ya que es una decisión muy importante
en nuestras vidas.
Lee con atención cada afirmación y contesta con total
sinceridad, teniendo en cuenta lo siguiente:

PREGUNTAS DEL TEST
MUCHO

POCO

NADA

1

Cobrar y comprobar que esto se ha hecho correctamente




2

Organizar las tareas de los funcionarios de algún departamento administrativo, distribuyendo el trabajo y controlando su realización.




3

Diseñar los puestos de trabajo de alguna empresa.




4

Implementar políticas para motivar a los funcionarios de alguna empresa.




5

Diseñar planes para el desarrollo turísitco regional o nacional de Perú.




6

Trabajar en empresas promotoras de turismo.




7

Mejorar la imagen de una empresa para que sea competitiva.




8

Diseñar formas creativas para satisfacer las necesidades de los clientes de una empresa.




9

Proyectar, crear o diseñar anuncios publicitarios.




10

Investigar los gustos y preferencias de los clientes hacia algún producto para que se venda con facilidad.




11

Organizar y planificar estrategias para la importación o exportación de productos.




12

Manejar sistemas de transporte para comercializar productos al exterior.




13

Crear estrategias de ventas para comercializar productos.




14

Analizar a nivel mundial la forma de comercializar productos.




15

Asesorar sobre problemas contables y financieros de una empresa.




16

Otorgar créditos o invertir dinero.




17

Organizar y dirigir los servicios de control de presupuestos y contabilidad de una empresa.




18

Dirigir las actividades de un banco o participar en ellas.




19

Mantener sistemas electrónicos para su óptimo funcionamiento.




20

Automatizar y solucionar problemas que involucren hardware y software.




21

Gerenciar el área de sistemas de una empresa moderna.




22

Analizar y diseñar sistemas informáticos.




23

Instalar y operar redes y sistemas integrados de telecomunicaciones.




24

Asesorar, generar y evaluar empresas de telecomunicaciones.




25

Desarrollar sistemas informáticos




26

Administrar los recursos computacionales instalados en una empresa.




27

Diseñar productos de éxito comercial.




28

Realizar estudios de mercado para optimizar las ventas de una empresa.




29

Colaborar con la organización del proceso extractivo del gas o petróleo.




30

Planificar estrategias organizativas de proyectos petroleros.




31

Intervenir ante los tribunales de justicia en nobre de la ley, representando a un cliente o el Estado.




32

Participar en debates, preparación de leyes, decretos de tu Pais.




33

Promover la cooperación internacional, tanto en ONGs como en otras instituciones.




34

Ayudar a la conciliación entre Países, que tienen dificultades en sus relaciones.
















lunes, 14 de febrero de 2011

Cambiar de carrera

Muchos somos los jóvenes que, cada año, se encuentran ante la gran disyuntiva de continuar o no con la carrera que han escogido. Algunos toman rápidamente la decisión y actúan en consecuencia. Otros, mientras tanto, necesitan de un período de asimilación más prolongado para poder decidirse.Gracias Dios  no me ha pasado pero si a personitas muy cercanas a mí .



Si este es tu caso, seguramente debes estar experimentando un sinfín de emociones, horas de reflexión, dudas y angustia.

¿Por qué estoy considerando un cambio?
Los motivos más frecuentes para pensar en cambiar de carrera son los siguientes:
  • Idealización de la carrera: tal como hemos mencionado en otro artículo, en muchas oportunidades la falta de información sobre la carrera, la formación de una imagen errónea acerca de la misma, la idealización del mundo universitario, son algunas situaciones que llevan a preguntarse sobre lo acertado de la elección.


  • Fracaso en exámenes: la primera tanda de parciales suele ser un momento clave en la trayectoria universitaria. Es lo que los jóvenes asumen como “indicador” de lo que será su futuro educativo. Lo que hay que diferenciar aquí es si el supuesto fracaso, que no es más que un pequeño tropiezo, se debe verdaderamente a una cuestión vocacional o si está más relacionado con una inapropiada modalidad de estudio o con dificultades en la organización. Dentro de este punto debemos mencionar la importancia del nivel educativo previo. Si la educación secundaria recibida ha sido pobre o cuando no se ha preparado lo suficiente al alumno para afrontar las exigencias de un primer año universitario, los resultados pueden ser negativos. El protagonista se encontrará sin herramientas para manejar tanto los contenidos como las situaciones que se le van presentando.


  • Incertidumbre vocacional: tiene lugar cuando la pregunta central del cuestionamiento es “¿es realmente esto lo que quiero para mi vida?”, “¿es ésta la carrera para mí?”. Suele surgir cuando, una vez insertados en la facultad, conociendo otros estudiantes y profesionales del rubro, sentimos que tal vez ese no sea el lugar para nosotros.

Existen algunos momentos que son particularmente vulnerables para los replanteos de carrera. Uno es, tal como mencionamos, a mediados del primer año, con los primeros exámenes. Otra instancia particular se da aproximadamente en el tercer año, cuando se promedia la cursada, las materias empiezan a ser más específicas y hay un mejor reflejo de lo que implican tanto la carrera como la profesión.


Cualquiera sea el caso, cualquiera sea el motivo, nada está perdido y, por el contrario, aún te aguarda un gran desafío. :)

Universidad pública o privada

Una vez escogida una carrera universitaria, algunos alumnos se encuentran frente a otro cuestionamiento clave: dónde estudiar. La primera gran disyuntiva que surge es la de la optar entre universidad pública o universidad privada. En nuestra sociedad se encuentran instaurados algunos prejuicios, que reflejan no solo el pensamiento de muchos sino que, en oportunidades, influyen en el proceso de elección de otros.


Probablemente escucharás que asistir a universidades privadas no representa esfuerzo alguno porque “comprás el título” o porque la exigencia es menor. O puede que te aconsejen no asistir a una universidad pública porque te encontrarás con muchos obstáculos en el camino y por temas burocráticos. También se habla sobre el prestigio de una u otra universidad, según el ámbito de estudio subyacente, resaltando o desvalorizando el esfuerzo de quienes enseñan y estudian en esas instituciones.
Para que puedas tomar una decisión coherente y apropiada con vos mismo, es necesario quitar del camino todos estos prejuicios que están arraigados a tu alrededor (o en tu interior, quizá). Quizá hay gran parte de mito en estas frases o quizá solo un poco. Sin embargo, aunque parezca asombroso, ninguno de estos temas debería resultar relevante a la hora de elegir.

Existen, en cambio, algunas diferencias entre ellas que sí pueden tener importancia en tu trayectoria educativa y que, a veces, no son tenidas en consideración:

  • Contenidos: lo primero a evaluar es el plan de estudios de la carrera. En algunas carreras, las universidades tienen orientaciones bien marcadas mientras que, en otras, los contenidos son más eclécticos. Si ya tenés una idea clara de lo que estás buscando, la elección resultará más sencilla. En cambio, si aún no estás seguro, probablemente te resulte más conveniente una universidad que te permita conocer diferentes campos para que luego puedas hacer tu propio camino.
  • Opciones de días y horarios de cursada: si, además de estudiar, está entre tus planes trabajar, este es un aspecto importante, ya que colaborará con tu organización. La oferta de días y horarios de cursada te habla sobre la flexibilidad que tendrás a lo largo de tus años de estudio.
  • Cambio de clase y compañeros: en las universidades públicas, dado que la inscripción es por materias, luego de cursar una, deberás cambiarte de aula y, por lo tanto, rotarán muchos de tus compañeros. En las universidades privadas este punto es más estable, ya que son los profesores quienes suelen trasladarse y el grupo de compañeros frecuentemente es el mismo a lo largo de toda la cursada. Para algunas personas, este hecho es fundamental ya que necesitan de cierta estabilidad y porque suelen sentirse mucho más contenidos con una red social conocida. Sos vos quien mejor se conoce en este aspecto y podrás analizar qué es lo que más te convendrá.
  • Aspecto económico: aunque no sea el aspecto más agradable de analizar, es importante tenerlo en cuenta. Debemos ser conscientes de nuestra capacidad para solventar, no solo la cursada, sino los gastos que una universidad y una carrera implican. Desde ya, este punto también está directamente relacionado con la posibilidad o no de trabajar en simultáneo.
  • Modalidad de enseñanza: en las universidades privadas, suele reinar un estilo más directivo, mientras que en las estatales, el estilo es más autodidacta. Aquí es fundamental que reflexiones sobre tu capacidad de autonomía y tu organización.
  • Sistemas de pasantías y prácticas: aquí conocerás cuáles serán las oportunidades de inserción en el mundo laboral previas a la graduación.

Ninguno de estos puntos es positivo o negativo por sí mismo, porque lo que hay que buscar, en verdad, es aquella universidad que mejor se adecúe a lo que estás buscando. Esto es, que sea un espacio donde te sientas cómodo, puedas aprender, disfrutar de tu aprendizaje y de tu desarrollo profesional en esta primera etapa.
Como conclusión, cuando pienses en una universidad, no hay nada mejor que pensarte a vos mismo en ella.


Mitos sobre la universidad

Rumores, creencias, mitos… El mundo pre-universitario suele verse invadido por preconceptos, generando en los futuros estudiantes temor y, sobre todo, un gran nivel de ansiedad. En este artículo, analizamos los más populares.



A continuación trataremos algunos de los dichos más populares. Es necesario aclarar que, todos ellos pueden tener una porción de objetividad pero, a gran escala, son el resultado de opiniones, expectativas y, sobre todo, experiencias personales sesgadas.
Seré uno más del montón.
El temor a pasar desapercibido, a convertirse en un mero número. De la misma forma en que se habla de legajos, se hace referencia a los alumnos de la universidad. Pues bien, si comparamos la situación con aquella de la escuela secundaria, seguramente encontraremos diferencias. Pero la gran diferencia radica en el hecho de que en el ámbito universitario se espera recibir a un adulto, con deseos propios de estudiar y dispuesto a recibir las responsabilidades de su elección previa. Aquí el foco está en lo educativo, a diferencia de otros niveles educativos, donde se supone que la persona está en plena formación de su individualidad y se trabaja más sobre aspectos relacionados con la maduración y el desarrollo.


Seguramente vas a tener que atravesar situaciones en las que el profesor no recuerda tu nombre, o alguien en clase no ha registrado siquiera tu presencia. Pero esos son los momentos en los que debes aferrarte a tu objetivo final, a lo que te acercó a la universidad y mantenerte aferrado a él.


Si no entiendo lo que se explica en clase, deberé arreglármelas solo.
En este caso, debemos hacer una diferenciación. Una parte de esta suposición es correcta, ya que la propuesta universitaria es incentivar la iniciativa, la independencia y la autonomía personal. Por lo tanto, se espera del alumno que sea éste quien vaya formando su trayectoria educativa de forma activa.


Cuando no comprendés algo en clase, siempre está la opción de preguntar. Sin embargo, es un hecho que cada cátedra y cada profesor escogen su forma de trabajo. Por lo tanto, podrás encontrarte con un docente que vuelva a explicar lo no comprendido nuevamente o con alguno que te indique que busques y leas la información por tu cuenta en un horario fuera de la cursada. Los ritmos de enseñanza universitaria son bastante apresurados por lo que esta modalidad es frecuente. Ante una respuesta de este estilo, no debés cohibirte ni sentirte mal, sino, por el contrario, recurrir rápidamente a alguien que haya comprendido el tema y a la bibliografía de base, para poder comprenderlo y así, pasar al siguiente tópico sin dificultades. Si perdés tiempo enojándote o esperando que se haga un repaso, se te dificultará continuar con lo nuevo.


El Ciclo Básico Común – CBC o cualquier curso introductorio, son una pérdida de tiempo.
Si se prejuzga estas instancias como una pérdida de tiempo, su cursada se hará densa y complicada. Por eso es importante saber cuáles son sus objetivos. Tomate un tiempo para ingresar a las webs correspondientes o leer los manuales introductorios para comprender el sentido del curso. Usualmente, los cursos apuntan a sondear el nivel general del grupo a ingresar y a instaurar conceptos básicos de técnicas de estudio. Si lo sabés aprovechar, puede ser un momento muy beneficioso. También sirve para conocer futuros compañeros, lo cual hará que en tu primer día de clases del primer año universitario, tengas un apoyo extra y el proceso de adaptación resulte más sencillo.


No me gustan las materias del primer año: esta no es la carrera para mí..
El primer año universitario difícilmente es reflejo de lo que la carrera te propone a nivel integral. De hecho, suele tener más una connotación de introducción, de saberes generales, que una profundización de los contenidos. Por lo tanto, si no estás maravillado ante lo que se dicta en esta etapa, no es razón de preocupación. Sí deberías prestar atención si sentís un desgano total frente a la universidad, si te aburrís permanentemente en clase. Estos indicadores, reiterados, te estarán indicando que hay algo por revisar: ya sea a nivel elección de carrera y/o universidad o a nivel personal.


Desaprobé los primeros parciales: fracaso asegurado..
La primera tanda de parciales de ninguna forma anticipa que obtendrás los mismos resultados en los próximos exámenes. De hecho, es bastante común que las calificaciones no sean las que suponías que tendrías, por dos motivos principales: la modalidad de evaluación se modifica respecto al secundario y la rigurosidad en la corrección suele ser mayor. Más allá de estos puntos, si este es tu caso, deberías preguntarte qué tendrías que cambiar para las siguientes evaluaciones, ya que, seguramente, hay alguna falla en tu forma de estudio o en tu modo de interpretar lo requerido en la evaluación que no es del todo apropiado para la universidad. Es de gran ayuda recurrir a exámenes de años anteriores, para observar modelos previos y poder practicar y prepararse. Cuando la frustración se repite, te recomendamos consultar con algún tutor a fin de que te ayuden a detectar sobre qué puntos trabajar o reflexionar.


El tercer año es clave.
Esta frase ha provocado el temor anticipado de muchos alumnos al ser malinterpretada. Cuando se habla de un año clave no se hace referencia necesariamente a la dificultad o complejidad del estudio sino, más bien, a que es un año importante a nivel estadístico. Luego del tercer año de cursada, la deserción universitaria se reduce de forma acentuada y esto tiene que ver con que el alumno ya ha atravesado la mayor parte de su carrera, está adaptado a la universidad, siente una mayor conexión con su futura profesión, etc.


En conclusión, solamente vos podrás ir haciendo tu camino universitario y descubriendo, en el recorrido, cuáles son los verdaderos obstáculos que necesitarás vencer.

viernes, 11 de febrero de 2011

Metodologia de la Investigacion

TIPS EN DISEÑO DE PROYECTOS DE INVESTIGACION
Para los proyectos de Investigacion en el curso de metodologia de la Investigación

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La Organización Informal

Algunos patrones de relaciones encontrados en la empresa no aparecen en los organigramas: amistades y antagonismos, individuos que se identifican con otros, grupos que se rechazan y una gran variedad de relaciones en el trabajo o fuera de él, los cuales constituyen la llamada organización informal, que se desarrolla a partir de la interacción impuesta y determinada por la organización formal. El conjunto de interacciones y relaciones establecido por los diversos elementos humanos de una organización se denomina organización informal, en contraposición a la organización formal, que está constituida por la estructura organizacional compuesta de órganos, cargos, relaciones funcionales, niveles jerárquicos, etc.


Características de la Organización Informal


La organización informal presenta las siguientes características:


  • Relación de cohesión o antagonismo: Aunque estén situados en diferentes niveles y sectores de la empresa, los individuos crean relaciones personales de simpatía(identificación) o de antagonismo(antipatía).

  • Estatus: Los individuos que interactúan en grupos informales adquieren cierta posición social o estatus en función del papel que desempeñan en cada grupo, independientemente de su posición en la organización formal. La posición social y el prestigio de cada miembro están determinados por su participación e integración en la vida del grupo, más que por su posición y prestigio dentro de la organización formal.

  • Colaboración espontánea: La organización informal es un requisito previo necesario para la colaboración efectiva del personal, pues en el nivel informal existe un alto índice de colaboración espontánea que puede y debe ser canalizado en favor de la empresa.

  • La posibilidad de oposición a la organización formal: Cuando no es bien entendida o se maneja de modo inadecuado, la organización informal puede desarrollarse en oposición a la organización formal y en desacuerdo con los objetivos de la empresa. En general, esto es consecuencia de la poca habilidad de la dirección para propiciar un clima de buenas relaciones con el personal.

  • Patrones de relaciones y actitudes: En cualquier empresa existen grupos informales que desarrollan, con espontaneidad, patrones de relaciones y actitudes aceptados y asimilados por sus miembros, pues reflejan los intereses y aspiraciones del grupo.

  • Cambios de nivel y modificaciones de los grupos informales. El cambio de nivel funcional de un individuo en la organización formal puede llevarlo a ingresar a otros grupos informales. Los grupos informales tienden a alterarse con las modificaciones de la organización formal.

  • La organización informal trasciende la organización formal: Mientras que la organización formal está circunscripta al área física y al horario de trabajo de la empresa ,la organización informal escapa a esas limitaciones.

  • Estándares de desempeño en los grupos informales: Los estándares de desempeño y de trabajo establecidos por el grupo informal no siempre corresponden a los establecidos por la administración. Así como la administración evalúa el desempeño del personal por los estándares que establece, cada individuo es evaluado por su grupo en función de los estándares grupales. En la organización informal, el individuo se preocupa por el reconocimiento y la aprobación social del grupo al que pertenece.


















Fuente: “Introducción a la teoría general de la Administración” Chiavenato